lunes, 6 de abril de 2020

Una verdad a medias

El ruido de la gente no se disipaba y parecía que los días serian rutinarios , como los últimos días de un caluroso verano que prometía no dejarnos . El retorno a las aulas era inminente , mi ánimo había mejorado en cuanto a si este año me daría mas satisfacciones y menos reveses que el anterior , las promesas de proyectos inclusos se asomaban en ese prometedor Marzo , sin pensar que ; seria mas sombrío el futuro que me esperaba. El imaginar una catástrofe biológica no estaba en mis planes , ni como contingencia mas remota , aunque quizás nunca fui un visionario como Putin , ni en los de nadie en mi país . Lo que vino después estuvo plagado de miedos , odios , desinterés. Saco lo peor de los seres humanos , pero también lo mejor . Los valores se hicieron circunstanciales , desaparecieron los pacifistas , los charlatanes y todo aquellos que en mejores tiempos nos redimían hasta hacer un hoyo en el pecho de tanta hipocresía . La pandemia del Coronavirus llego , para estigmatizar nuestras mas oscuros deseos , sacar a flote nuestra verdadera y endémica realidad en el Perú. Aunque, la curva de esperanza parece no tener ese punto de inflexión que promete el ejecutivo y nos de un respiro. La naturaleza humana en su afán ser como Dios , se ve reducida a como actúa ese virus , silencioso , asintomático , virulento y letal cuando se lo propone . Somos la única especia que a transformado el Planeta a nuestro antojo en estos pocos millones de años que tenemos y que ha traído serias consecuencias para los otras especies. Como diría alguien por allí no vivimos , ni dejamos vivir ...