miércoles, 12 de noviembre de 2008
El Viejo
Al incorporarme al alba , creí escuchar con nitidez su voz elocuente que me llamaba, aunque afligido por sus pensamientos que algunas veces eclipsaban su mente, no podía olvidar sus obligaciones matutinas y hacérmelas recordar a mi también, el creí en mi tanto como yo en el , el amaba los valores y yo trataba de cultivarlos también , el parecía renegar , molestarse , cuando algo le parecía demás, aunque después te retribuía pues parecía entenderlo , el hombre de test bronceada y mirada triste ,no parecía inmutarse ante las cosas del mundo , su fortaleza era la mía , sus ojos eran los míos , su corazón era el mío , su dolor lo comprendía todo pues también era el mío y ese hepifanico silencio que lo invadía parecía recoger su angustia y su lejanía de las cosas que quería , aunque por un instante me vi reflejado en el y tan solo desvié la mirada para que el no supiera lo que me pasa. Ese hombre que me enseño de pequeño lo bueno y lo malo , hoy tal vez ya no lo quería oír , pues mi soberbia me hacia creer mas grande que el no sabiendo que tal vez siempre fui más pequeño que él , este hombre es mi Abuelo.
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